Tú lo sabías.
Me cogías las manos
y mirándome a los ojos
me lo decías.
No querías irte
pero tenías preparado el equipaje,
te estabas despidiendo
de ti, de tus cosas, de cada uno.
Te besé y acaricié
mientras te decía hasta mañana,
descansa
y una sonrisa reinó en tus labios.
Tu lo sabías,
Ya no habría más mañanas,
ni más besos ni caricias
ni una sonrisa reinaría más en tus labios.
Nos dejaste tu cuerpo y marchaste,
nos dejaste llorando tu ausencia
y, como nunca, entraste en cada uno,
en cada alma.
Aún no me creo que no estarás al otro lado
del teléfono cuando llame,
que no sentiré tu piel contra mi piel,
tu abrazo, tu abrazo, tu abrazo.
Cuando llego frente a tu sillón y no estás
espero verte aparecer
y decirme "cuídate"
Espero oír lo que solo tu saber decir,
sentirme querido por lo que soy
amado por quien es Amor.
Te has ido y te siento en cada espacio.
Gracias por haber sido,
por Ser,
por Estar ahí, donde todos estaremos.
A mi madre.
